'Becoming Chinese', los Labubus y la caída del imperio gringo - una hipótesis.

(Originalmente publicado en mi Substack el 26 de Enero del 2026)

Yo sé que cada algoritmo es un universo. Y aunque gran parte del mío está conformado por videos del universo cinematográfico de Las Perdidas, también admito que está un poco agringado. Aparte de abrumarme con las horribles noticias en turno sobre la violencia hacia las personas migrantes, la violencia de ICE y las otras mil barbaridades de la administración trumpista en Estados Unidos, también participo y me influyen sus tendencias y discourse.

Lo que llevo viendo desde finales de 2025, y ahora con más presencia, es la tendencia de ‘Becoming Chinese’ (Convertirse en China/o/e en español, supongo). Aunque creo que viene de la mano de la tendencia alimenticia de la fibra1 y de que en el mundo gringo ultraprocesado hay una crisis de estreñimiento e inflamación. He notado que ha aumentado el contenido de personas de ascendencia china (y no) explicando diversos tips de bienestar que han sido parte de su cultura por muchos años, o al menos que sus abuelas y mamás hacen para estar bien. Por ende, también hay respuestas y testimonios de estos tips por personas de ascendencia no-china (o sí) que los prueban.

Algunos de los tips que he visto (y algunos he probado):

  1. Masajes linfáticos o ejercicios mañaneros para drenar la linfa estancada.

  2. Tomar agua caliente por las mañanas (regresaré a esto más adelante) y en su defecto, evitar las bebidas frías2.

  3. Hervir manzanas y comerlas con todo y el juguito como prebiótico e impulsor del colágeno y la belleza.

  4. Las chanclitas que tienen bolitas que te hacen reflexología3.

  5. Usar pantuflas en la casa. Lo cual, obvio, ya hago porque soy mexicano y uso chanclas todo el perro día.

Por eso, muchos y muchas gringas han compartido videos en los que bromean diciendo que ahora son ‘Chinese’, ya que comparten los mismos hábitos matutinos que una señora china. Y afirman que sus vidas han mejorado por ello. Si no han visto estos videos en sus TikToks, búsquenlos para que vean que no estoy loca. (O si usan Instagram Reels, espérense unos tres meses en los que les llegan).

Aunque gracias a diosa, yo no tengo problemas de estreñimiento (demasiada información, pero de cabronas lo confieso), sí estuve batallando con una sinusitis del diablo y, en mi mente, la lógica del agua caliente también me iba a ayudar a desinflamar mi nariz. Por eso, llevo casi dos semanas en las que lo primero que tomo al despertar es una taza de agua caliente. No sé si el agua caliente está ayudando o si es placebo (aparte de que también estoy con un tratamiento médico para eso), pero me ha gustado tener una rutina establecida y no tomarme mi vasote de agua con hielo a primera hora4.

Dicho esto, hoy que estaba tomando mi taza de agua caliente y mientras terminaba de leer lo último que me quedaba de The Handmaid’s Tale (1985)5, me puse a pensar en cómo el hecho de que los gringos empiecen a voltear hacia otras culturas para ver cómo viven sus vidas, qué prácticas tienen y cómo son posibles otras realidades6, es también un reflejo del profundo desilusionamiento que tienen con la estructura que sostiene su realidad.

Pensémoslo más a fondo por un momento. El mal llamado sueño americano se erigió sobre la premisa de que el trabajo duro se iba a premiar con abundancia y estabilidad. Ahora se encuentran con que los pobres, quienes tienen que tener más de un trabajo para sobrevivir, se hacen más pobres, mientras que OpenAI deja a ciudades enteras sin agua y Jeff Bezos financia viajes al espacio.

Y, por un lado, creo que el culto MAGA (Make America Great Again) sabe lo peligroso que es que sus compatriotas abran los ojos o se den cuenta de que las cosas podrían ser distintas. Yo sí creo que el cambio puede venir de saber que puedes vivir una vida deshinchada y con un sistema gastrointestinal sano. Por eso creo que en el año pasado hubo un terror satánico por los Labubus: no son Mickey Mouse y fueron creados por una empresa china. Y también por eso Donald Trump hizo su berrinche porque TikTok no quiso convertirse en una empresa gringa.

Si bien no me sorprendería que el ‘Becoming Chinese’ fuese solo una tendencia que dure unos meses, como esa horrible tendencia de ponerse manteca de res como crema hidratante. Sí creo que analizar la manera en la que los gringos están encontrando un escape a su status quo habla de un mal más profundo. Tal vez una desilusión con lo que les han enseñado toda la vida, o tal vez es una artimaña de soft power7 diplomático chino previo a la Tercera Guerra Mundial. Pero yo me voy lo primero.

Por mientras, yo esta semana empezaré a comer mis manzanas hervidas. Aunque creo que tengo genes que envejecen bien, sí quiero ser señora china con la piel brillante y sedosa.



1 La tendencia del año pasado fue la de la proteína. Véase las palomitas con proteína de Khloe Kardashian o la abominable Protein Water.

2 Puedes googlear los fundamentos de la medicina tradicional china sobre esto porque no quiero buscar referencias ahora. Pero, básicamente, establecen que el chi o la energía del cuerpo y del alma, fluye mejor cuando el cuerpo está caliente. Que yo sí creo que tiene sentido si pensamos que por dentro estamos por encima de los treinta grados y que tomar cosas heladas hace trabajar más al cuerpo, pero bueno, esa es otra discusión y yo no soy médico.

3 Me da FOMO porque tengo la pata enorme y dudo que encuentre chanclotas que me queden. Pero mi amiguita Carla las está probando y, según su reseña preliminar, le han ayudado con el dolor en la espalda baja.

4 Diría que también me hace sentir MILF o más maduro, lol. En contraposición con las críticas a las young hos (putas jóvenes) que también está en tendencia.

5 Que hablar de lo mucho que Margaret Atwood predijo lo que les está pasando a los gringos ahora sería oooootra discusión.

6 Por ejemplo, una en donde tomas tu agüita caliente o tu té en lugar de tu iced coffee de Dunkin’ Donuts con mil jarabes y quién sabe cuanta cosa más.

7 Poder suave que utilizan los gobiernos para establecer buena relación con otros. Por ejemplo, Hello Kitty siendo embajadora de Japón, o como Claudia Sheinbaum le pidió al ministro de Corea del Sur que BTS hiciera más conciertos en México.

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No quiero la Wavytalk, ni tengo óvulos para donar.